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AGOSTO 2008
Espectacular
inauguración de los Juegos Olímpicos
(AP)

Después de meses de dudas y en medio de protestas por la
situación de los derechos humanos, China ofreció el 8 de
agosto una espectacular inauguración de sus Juegos Olímpicos.
El presidente chino Hu Jintao declaró
oficialmente inaugurados los Juegos, en el estadio Nido del
Pájaro, de 91.000 plazas, tras el desfile de las 204
delegaciones que participan en el evento, seguido por 4.000
millones de personas en todo el mundo, reportó la AFP.
Antes, el presidente del Comité Olímpico
Internacional (COI), Jacques Rogge, había calificado estos
Juegos de “puerta abierta sobre el futuro” e invitado a los
atletas a “comportarse como modelos para la juventud del mundo”.
Decenas de jefes de Estado y de gobierno,
entre ellos el presidente estadounidense, George W. Bush, el
francés Nicolas Sarkozy, el brasileño Luiz Inacio Lula da
Silva, y el primer ministro ruso, Vladimir Putin, asistieron a
la ceremonia. Con un desmesurado,
luminoso y colorido despliegue, el espectáculo, producido por
el director de cine local Zhang Yimou, no defraudó a los
espectadores presentes, que participaron activamente con
linternas y banderines y aplaudieron a rabiar cada una de las
escenas.

Unos
14.000 actores participaron en la producción, que celebró las
cuatro invenciones chinas más importantes: la pólvora, el
papel, la imprenta de tipos móviles y la brújula, y evocó
algunos de los principales emblemas del país, como la Gran
Muralla y los soldados de terracota de Xian.
El momento culminante se produjo con el
dramático encendido de la llama olímpica, en el que el
retirado gimnasta chino Li Ning flotó por los aires, cargado
por un cables, hasta llegar a un punto alto del estadio, donde
prendió el pebetero que arderá hasta el 24 de agosto, reportó
la AP. No causó sorpresa que Li
fuese el encargado, ya que en Los Ángeles 1984 se convirtió en
la primera gran figura olímpica de China, cuando se adjudicó
tres medallas de oro en unos juegos en los que su país
reapareció, tras un ostracismo de 30 años.
Convertida ya en potencia económica,
China tiene la oportunidad de superar a Estados Unidos en la
cosecha de medallas de oro, con sus legiones de atletas
entrenados intensamente desde la niñez.
Un choque crucial entre ambos será en la
gimnasia femenina, en la que sus respectivos equipos son los
favoritos. En la piscina, los clavadistas chinos y los
nadadores estadounidenses también deben dominar las
competencias.

Michael
Phelps, el mayor medallista en la historia de los Juegos
Oli¦ümpicos,
La
antesala de los juegos estuvo llena de contratiempos, entre
ellos el catastrófico terremoto en la provincia de Sicuani, en
mayo, que dejó 90.000 muertos. No obstante, Pekín se gastó
40.000 millones de dólares en la preparación del evento.
Además, incidentes como la detención de
activistas políticos en China, la represión en el Tíbet, los
lazos económicos con Sudán en momentos de la guerra en Darfur,
las críticas de organismos de derechos humanos, las protestas
durante el recorrido de la antorcha olímpica y los pedidos de
boicot a los juegos, acompañaron la organización.
El Comité Olímpico Internacional se
mantuvo en su decisión de otorgar los juegos a Beijing,
considerando que era hora de llevarlos a un país que alberga a
1.300 millones de personas.

Para
los locales, los augurios fueron buenos. La ceremonia comenzó
a las 8 de la noche, en el octavo día del octavo mes de 2008,
algo auspicioso en una nación donde el ocho es el número de
suerte. El espectáculo no tocó
temas políticos. No había referencias a Mao y la lucha de
clases, ni a los conflictos y controversias más recientes.
A diferencia de otras ocasiones, el
desfile no fue por orden alfabético, sino en el de la
secuencia del número de pinceladas que se necesita para
escribir los nombres de los países en caracteres chinos. Las
excepciones fueron Grecia, cuna de las olimpiadas, que marchó
primero, y el anfitrión, que cerró con una delegación
conformada por 639 deportistas. |
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